APRENDIENDO A CATAR ORUJO

APRENDIENDO A CATAR ORUJO

Hola a todos los amigos y compañeros de la fiesta del orujo de Potes. Mi nombre real es Miguel, fuí invitado a formar parte del jurado de la cata pública del Orujo por primera vez hace tres años dada mi experiencia en el sector espirituoso y en el mundo de la sumillería.

He de empezar diciendo que ha sido una experiencia maravillosa y muy constructiva que me gustaría compartir con todos y sobre todo me gustaría hacerla cercana y comprensible, con la única finalidad de informar y formar sobre lo que realmente hacemos esa docena de personajes que estamos en la tarima durante cerca de una hora.

Ha de quedar muy claro desde el principio que una cata no busca el gusto personal de cada uno sino la identificación de virtudes y defectos del producto catado en base a las pistas que nos van dando nuestros sentidos (principalmente vista, gusto-tacto y olfato), después de 4000 años de historia del orujo y de otros tantos de años de investigaciones sobre el producto, sabemos que cuando aparecen ciertos aromas o ciertos colores o ciertos "sabores" o ciertos componentes o ciertos...... corresponde a ciertos usos o praxis en la elaboración. De tal modo que los catadores somos una suerte de investigadores que aprendemos a identificarlas y a valorarlas en función de si son positivas o negativas para el producto final. EJEMPLO!!!: si un aguardiente huele a Butirato de Etilo (para entendernos carbón), sabremos que los azucares del "brujo" han fermentado previo a la destilación. En este punto alguien podría decir: "A MI ME ENCANTA EL BUTIRATO DE ETILO, POR TANTO PUNTO POSITIVO!!", a lo que contestaríamos que efectivamente el gusto es incontestable, pero este aroma nos da alguna pista de quien ha elaborado nuestro orujo: alguien descuidado y al que las levaduras no controladas de su bagazo le hacen "cosas" en su orujo.... alguien que no tiene el control de su producto y que deja en manos del azar su resultado final, Desde el punto de vista del catador, PUNTO NEGATIVO!!

Hemos pues llegado al punto importante, hemos de aprender que los aromas son más que simples aromas, son realmente la forma que tiene el Aguardiente de comunicarse con nosotros y de hablarnos sobre su origen, su elaborador, su destilería, su conservación, etc... y estamos obligados como catadores a entender su idioma y escucharlo con atención para oír tanto sus quejas como sus elogios a todo su proceso productivo..........

Con esta intención vuelvo un año más a tierras Lebaniegas para intentar sumar, ayudar y potenciar a las orujeras de esta tierra y sus tradiciones. En esta ocasión me desplazo desde Australia donde he estado este año intentando aprender sobre los vinos de ese país y donde también he ayudado a comprender los vinos españoles a sus habitantes.

Seguiré publicando estos días en este medio y aprovecho para lanzar una recomendación..... HAY QUE IR MÁS DE ORUJOS!!!!.... A POTES!!!!!!!!!!!