Historia de la fiesta del orujo

Historia de la Fiesta del orujo, los comienzos...

Corría el año 1984 en la Villa de Potes, Don Enrique Linares celebra una fiesta privada en la finca "La Birria". A ella acuden Ramón Cabo y Francisco Wences con sus progenitores y amigos.

Aquella noche se encendió una alquitara para destilar y disfrutar el orujo tradicional del Valle de Liébana con los allí presentes. Cuentan los presentes que la fiesta se alargo distendidamente a ritmo de un fino hilo de orujo que emanaba aquella alquitara de cobre.

Fiesta del orujo, tradición

El hotel Valdecoro sirvió sus más esmerados platos para amenizar la reunión y la cata de tal apreciado orujo, que corría ya entre cánticos y bromas.

En una de las conversaciones Don Enrique Linares sugiere realizar "La Fiesta del Orujo" en la Villa dado el éxito del encuentro en su finca. Los jóvenes Francisco Wences y Ramón Cabo marchan a sus casas inquietos con la idea rondando en la cabeza.

Ese mismo año juntamente con Nisio, Chus Lauros, Nando Puertas, Isabelita, Eduardo Tintorero, Juan Carlos, Ramón Cabo y Francisco Wences, ponen en marcha la primera Fiesta del Orujo en la Villa de Potes.

Encargaron camisetas, pins y el 1° cartel de las fiestas del orujo al artista local Cotera. Trajeron una alquitara de cobre centenaria, con fama de ser de las mejores de la región, desde la bodega Manolo Cabo en Potes.

Se prendió un fuego con madera en el templete frente a la torre del Infantado de Potes, se utilizaron 5.000kg de uva y se empezó a destillar orujo durante toda la noche y ofreciendo a cada vecino la cata de este preciado caldo.

Boronos y repinaldas fueron ofrecidas gratuitamente por la cafetería Wences y el bar Cabo, juntamente con embutidos de Carnicas Juanito, a cada participante del festejo. Se realizó un sorteo y fue obsequiada una alquitara realizada por ojalateros de la Villa.