Aldeas de cuento en los Picos
Liébana está salpicada de decenas de aldeas, pero algunas tienen un encanto especial. Ya sea por su conservación arquitectónica, su ubicación imposible o sus vistas, estos son los pueblos que justifican el viaje por sí mismos.
1. Los "top" indiscutibles
Son los más famosos y con razón. Tienen servicios y están muy cuidados.
Potes
La capital y centro neurálgico. Sus puentes, la Torre del Infantado y las calles empedradas de la Solana son visita obligada. Ver guía de Potes.
Mogrovejo
Escenario de la película de Heidi. Declarado Conjunto Histórico gracias a su torre medieval y casonas. Tiene los Picos de Europa de fondo perfecto. Ver guía de Mogrovejo.
Dobres y Cucayo
Al final del valle, tras pasar los túneles excavados en roca. Es arquitectura de montaña pura y dura rodeada de naturaleza salvaje. Ver guía de Dobres.
2. Joyas desconocidas (y tranquilas)
Para huir de la gente y disfrutar del silencio.
- Tudes: (Vega de Liébana) Premio al Pueblo de Cantabria 2010. Íntimo, de piedra y precioso.
- Ledantes: Famoso por su Pisa antigua (batanes) y su ubicación junto al río.
- Caloca: En el límite sur, muy rural, final de carretera y punto de partida a Peña Labra.
3. Pueblos mirador
Situados en alto, ofrecen panorámicas brutales.
- Cahecho: El mirador por excelencia. Se ve todo el valle y los Picos enfrente.
- Luriezo: Cerca de Cahecho, mismas vistas espectaculares pero con menos gente.
- Cabañes: A los pies del Macizo Oriental, con vistas al desfiladero y castaños milenarios.
4. Cómo organizar la ruta
Lo ideal es dedicar un día a cada zona del valle:
- Día 1: Valle de Camaleño (Mogrovejo + Espinama).
- Día 2: Valle de Cereceda (Vega de Liébana: Dobres, Cucayo, Tudes).
- Día 3: Cillorigo y Cabezón (Lebeña, Piasca, Cahecho).